No existe el destino... o al menos eso creo. Creo que nosotros vamos caminando por donde queremos, y vamos a los lugares que queremos. Como cuando vamos de paseo, o de compras.
Por los lugares que recorremos, siempre nos vamos a encontrar a mucha gente. A veces conocida, a veces no. Pero siempre vamos a encontrarnos a esa gente, porque eligieron seguir el mismo camino que nosotros. A veces se quedan con vos y te acompañan, y a veces no. Pero te las vas a haber cruzado, así como nos cruzamos nosotros. Y, lo que en un momento fué un leve rozamiento entre nosotros, me me gustó. Me agradó tu muy breve estadía en mi camino, y quise volver a verte. Como seguimos caminos prácticamente paralelos, se me ocurrió lanzarte una piedra para que te desviaras un poco, y así volver a cruzarnos, y vernos. Lo hice más veces, lo estoy haciendo de vuelta y voy a intentar seguir haciéndolo.
Tengo que admitir que con cada piedrazo, aumenta el miedo de que sea el último, pero aumenta también la alegría de poder verte, aunque sea por última vez.
Ambivalencia: Estado de ánimo en el que existen dos emociones o sentimientos opuestos. Es algo que nos pasa a todos en algún momento, y es lo que trato de reflejar con mis escritos de dudosa calidad.
martes, 3 de julio de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Valiente
Si no es fácil decir "adiós"... Menos aún lo es decir "hola" otra vez. Pero... ¿Qué sentido tiene esconderse para siempr...
-
Abro la vista al cielo Y la constelación de tu mirada Tan hermosa y estrellada Me hace dar un suspiro al vuelo De mucha alegría y puro consu...
-
Misma situación, distinta persona. A pesar de que la mayoría odiamos la monotonía, no podemos evitarlo. Sufrimos al ver a un amigo pasar la ...
-
Sentado en la ventana, admiraba asombrado esa hermosa noche. Tan tranquila que solamente se escuchaba el viento y el canto de los grillos. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario